Aquí encontrarás imágenes, mapas conceptuales, videos, esquemas, líneas de tiempo, links y más...de todo para conocer sobre nuestra sociedad y el mundo. Docente: Daina Anchordoqui
domingo, 13 de septiembre de 2015
lunes, 7 de septiembre de 2015
Una redacción personal de José Gervasio Artigas.
La consigna era realizar una redacción libre, que respetara las reglas de ortografía y sintaxis acostumbradas para este tipo de trabajo; que incorporara la referencia a citas extraidas de textos de estudio o de documentos y en base a ellas poder fuindamentar la opinión personal que los esudiantes debián construir. El siguiente fue el trabajo seleccionado entre otros de excelente calidad.
Identidad. ¿Por qué?
Dada la
abundancia de información, libros, documentales, análisis, etc. que existen sobre
Artigas, su imagen y sus ideas, he decidido tomar como referencia para mi
redacción los documentos artiguistas, como fuente directa de sus ideas y
huellas de su personalidad, que es, en mi opinión, lo más destacable y lo único
que debería importarnos del Prócer de la Patria, por ser lo que lo han
destacado entre tantos otros que lucharon en nuestras tierras. Además me parece
justo estudiar sus palabras ya
que su imagen y participación en la historia han sido manipuladas a través del
tiempo por quienes han estado en el poder. Pero fundamental y personalmente,
como uruguaya que soy, me interesa saber los “por qué” intrincados en la imagen del Prócer, ¿por qué José Gervasio Artigas es Prócer de
mi patria?
Su
biografía, la que todos conocemos de principio a fin, cuenta que de joven, se
fue de su casa para vivir en la campaña, lo que no era usual para un niño criado en la comodidad de
la cuidad, como tampoco lo era el relacionamiento con indios. Lo que nos demuestra, que ya desde sus primeros años, era una
persona que se destacaba entre las demás, un adelantado de la época, que podía
ver y sentir diferente, a pesar de lo que su educación y las costumbres
exigían. Deja ver también su capacidad de ignorar de diferencias raciales y haber podido ser líder tanto de indios como
de blandengues, como él mismo contaba en su oficio al gobierno de Paraguay: “Ellos hicieron ver
entonces que no obedecían otras órdenes que las mías, y protestaron no
marcharían jamás no marchando yo a su cabeza”. También su respeto por la diversidad cultural, la naturaleza y los pueblos que viven
en ella,
la libertad civil y religiosa y la voluntad general me dejan boquiabierta
cuando leo sus documentos y me he es imposible admitir que hayan sido escritos
hace 200 años y contengan tanta verdad que quizá si se llevaran a la práctica tendríamos una mejor
actualidad.
Cuando en el Congreso de
Abril, llamó a quienes lo seguían “Ciudadanos” y expresó: “…Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa
por vuestra presencia soberana… yo ofendería altamente vuestro carácter y el mío,
vulnerando enormemente vuestros derechos sagrados, si pasase por mí una materia
reservada sólo a vosotros…” Artigas, hizo más que dejar una frase
bonita para colgar en las todas las escuelas del país unos siglos después. Nos dejó evidencia de que lideró a un pueblo al cual
respetaba y era consciente del origen de su autoridad, cosa que los líderes a través de la historia
han sabido ignorar una vez que llegan al poder. Quizá haya encontrado aquí mi primer
por qué.
Con las
Instrucciones del año XIII pude entender las ideas de Artigas en cuanto a la
política y a la organización de lo que él llamo las Provincias Unidas. Ahora, a distancia, y con las diferencias
culturales que se han pronunciado a través del trascurso del tiempo es difícil
pensar en una América políticamente unida, pero en su momento, cuando todas eran
colonias que buscaban libertad, quizá la unión de lo mejor de cada cultura, hubiera sido la salida que hubiera evitado que
hoy, como continente, estemos como estamos ya que la unión consistía, según Artigas, en “…una liga de amistad
con cada una de las otras (provincias) para su defensa común, seguridad de su
libertad y para su mutua y general felicidad, obligándose a asistir a cada una
de las otras (provincias) contra toda violencia o ataques hechos sobre ellas, o
sobre alguna de ellas por motivo de religión, soberanía, tráfico o algún
pretexto cualquiera
que sea”.
Quizá
unidos, hoy con todos los recursos con los que cuenta América Latina, no
seriamos tan explotados. Pero quien sabe, si Artigas pudo verlo hace 200 años,
capaz pueda aplicarse en 100.
En las
mismas Instrucciones Artigas plantea un gobierno republicano que tenía el fin
de conservar la igualdad, la libertad y seguridad de los ciudadanos y los
pueblos, siendo esta la base de gobierno para cada provincia y a su vez un
Gobierno Supremo de la Nación que se encargara de los asuntos generales.
Teóricamente en cuanto al gobierno de provincia planteado por Artigas, no
estamos tan alejados. Pero creo que ninguna fuerza política en la historia del
país, aunque lleve a cabo este modelo, ha tratado al pueblo y a su soberanía
como él lo hizo, pero a su vez, estoy convencida de que somos como somos por
nuestra historia, y todos, somos artiguistas en algún aspecto de nuestra vida. Por ejemplo, es frecuente
e indiscutido ya a esta altura la influencia perceptible en la izquierda
uruguaya, pero también en el otro espectro del sistema político, la Logia de
los Tenientes de Artigas, el grupo militar ultraderechista que existió a fines del
siglo XX en nuestro país, en algún punto este grupo de personas se sintió
identificado con los ideales del Prócer. Para concluir esta idea, creo que Artigas es parte de nuestra
identidad
y
encuentro. Aquí quizá el por qué más importante.
Otro documento con el que me
encuentro fue el “Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el
fomento de su campaña y seguridad de sus hacendados” en el que pude visualizar,
y me atrevo a decir, los pensamientos socialistas de Artigas. En cuanto al
reparto de tierras dice “…los más infelices sean los más
privilegiados…” incluyendo en el grupo de esos “infelices” a: negros libres, zambos
libres, criollos pobres y viudas a los que llamó “agraciados”. A éstos se les
daría terrenos a los que Artigas denomino “repartibles” y serían todos los
terrenos que pertenecieran a emigrantes, “malos europeos y peores americanos” y
también los que hubieran sido donados o vendidos al Gobierno de Montevideo.
Aquí esta, el quitarle a los ricos quienes además eran sus enemigos para darle a
quienes menos tenían y que fueran estos que además también pelearon por la Patria, los dueños
de ésta junto con los pueblos originarios, afroamericanos y gauchos a los que
les deja tierra sin repartir para que estos vivan tranquilos y libres en su
hábitat natural, que además, les pertenece. Otra vez, aparece el incesable respeto por
la naturaleza y quienes la habitan originalmente, que no deja de distinguir a Artigas
entre las grandes personalidades de nuestra historia. Sin ir más lejos, tenemos
a su contemporáneo, Rivera, con una conocida postura opuesta frente a los aborígenes.
Creo que acá hay otro por qué, el respeto que destaca a Artigas que es el mismo
que nos destaca a los uruguayos y del que los turistas tanto hablan cuando
visitan nuestros pagos.
Para
terminar, mi último por qué. Antes de empezar con esto, mi idea de Artigas era
distinta, con eso de que se fue justo en el momento donde la libertad tocaba la
puerta y había que hacerse cargo de ella, sentía un leve “rechazo” y repudio a
la acción del abandono. Además sentía que se nos había impuesto un prócer desde
la escuela al cual le cantamos himnos y canciones, cargamos su bandera pero nunca había logrado
entender porque había que hacer todo eso en su honor. Pero hoy puedo decir que leyendo sus documentos y
tratando de absorber toda esa abundancia de información que mencionaba al
principio, puedo decir que me encontré con Artigas y también conmigo. Creo que de verdad “solo aspiró al bien de su patria” (frase que me llena el alma) y me atrevería a decir que
es el único personaje en la historia que tuvo ese único fin e intento llegar a
él sin ningún interés personal, con errores, pero sin sacar provecho de la lucha o
de su autoridad, de hecho murió sin laureles ni honores, muy lejos de la patria
que lo traicionó. Quizá por eso que decía Hobbes de que el hombre es malo por
naturaleza y por eso es que no supieron respetar América cuando la
“descubrieron” y conquistaron para después transformarla en tierra de guerras y
disputas que giran alrededor de algo tan simple como el interés económico,
siempre de extranjeros. Igual puedo decir que el prócer de mi país, democrático y
republicano, fue alguien que fue capaz de pensar en el bien de todo un
continente sin importarle color de piel o lugar de nacimiento. Y para terminar, solo
queda esperar que un día se realice el sueño de unión y patria humanista que
Don José tuvo hace ya tanto tiempo. Como cantó Zitarrosa: “A la huella, primero, de
José Artigas, y sácate el sombrero, cuando lo digas”.
Autora: Yanina Gauthier (5º HUMANÍSTICO 1; LICEO nº 68, MONTEVIDEO)
sábado, 29 de agosto de 2015
Texto de las Instrucciones del Anño XIII
Primeramente pedirá la declaración de la
independencia absoluta de estas colonias, que ellas están absueltas de
toda obligación de fidelidad a la corona de España, y familia de los
Borbones, y que toda conexión política entre ellas y el estado de
España, es, y debe ser totalmente disuelta.
Art. 2º.- No admitirá otro sistema que el de confederación para el pacto recíproco con las provincias que formen nuestro estado.
Art. 3º.- Promoverá la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable.
Art. 4º.- Como
el objeto y fin del gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y
seguridad de los ciudadanos y de los pueblos, cada provincia formará su
gobierno bajo esas bases, a más del gobierno supremo de la nación.
Art. 5º.- Así éste como aquél se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial.
Art. 6º.- Estos tres resortes jamás podrán estar unidos entre sí, y serán independientes en sus facultades.
Art. 7º.- El gobierno
supremo entenderá solamente en los negocios generales del estado. El
resto en peculiar al gobierno de cada provincia.
Art. 8º.- El territorio
que ocupan estos pueblos de la costa oriental del Uruguay hasta la
fortaleza de Santa Teresa, forma una sola provincia, denominada: LA
PROVINCIA ORIENTAL.
Artº. 9.- Que los siete
pueblos de Misiones, los de Batoví, Santa Tecla, San Rafael y
Tacuarembó, que hoy ocupan injustamente los portugueses, y a su tiempo
deben reclamarse, serán en todo tiempo territorio de la provincia.
Artº. 10.- Que esta
provincia por la presente entra separadamente en una firme liga de
amistad con cada una de las otras, para su defensa común, seguridad de
su libertad, y para su mutua y general felicidad, obligándose a asistir a
cada una de las otras contra soberanía, tráfico, o algún otro pretexto,
cualquiera que sea.
Artº. 11.- Que esta
provincia retiene su soberanía, libertad e independencia, todo poder,
jurisdicción y derecho que no es delegado expresamente por la
confederación a las Provincias Unidas juntas en congreso.
Artº. 12.- Que el
puerto de Maldonado sea libre para todos los buques que concurran a la
introducción de efectos y exportación de frutos, poniéndose la
correspondiente aduana en aquel pueblo; pidiendo al efecto se oficie al
comandante de las fuerzas de S. M. B. sobre la apertura de aquel puerto
para que proteja la navegación o comercio, de su nación.
Artº. 13.- Que el puerto de Colonia sea igualmente habilitado en los términos prescritos en el artículo anterior.
Artº. 14.- Que ninguna tasa o
derecho se imponga sobre artículos exportados de una provincia a otra;
ni que ninguna preferencia se dé por cualquiera regulación de comercio o
renta a los puertos de una provincia sobre los de otra; ni los barcos
destinados de esta provincia a otra serán obligados a entrar, a anclar, o
pagar derechos en otra.
Artº. 15.- No
permita se haga ley para esta provincia sobre bienes de extranjeros que
mueren intestados, sobre multas y confiscaciones que se aplicaban antes
al rey, y sobre territorios de éste, mientras ella no forma su
reglamento y determine a qué fondos deben aplicarse, como única al
derecho de hacerlo en lo económico de su jurisdicción.
Artº. 16.- Que esta
provincia tendrá su constitución territorial; y que ella tiene el
derecho de sancionar la general de las Provincias Unidas que forme la
Asamblea Constituyente.
Artº. 17.- Que esta
provincia tiene derecho para levantar los regimientos que necesite,
nombrar los oficiales de compañía, reglar la milicia de ella para la
seguridad de su libertad, por lo que no podrá violarse el derecho de los
pueblos para guardar y tener armas.
Artº. 18.- El despotismo militar
será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren
inviolable la soberanía de los pueblos.
Artº. 19.- Que precisa e indispensable sea fuera de Buenos Aires donde resida el sitio del gobierno de las Provincias Unidas.
Artº. 20.- La
constitución garantirá a las Provincias Unidas una forma de gobierno
republicana, y que asegure a cada una de ellas de las vilencias
domésticas, usurpaciones de sus derechos, libertad y seguridad de su
soberanía, que con la fuerza armada intente alguna de ellas sofocar los
principios proclamados. Y asimismo prestará toda su atención, para
preservar a esta provincia las ventajas de la libertad, y mantener un
gobierno libre, de piedad, justicia, moderación e industria. Para todo
lo cual, etc. – Delante de Montevideo, 13 de abril de 1813. – Artigas.
sábado, 8 de agosto de 2015
Artigas: el resplandor desconocido. Ensayo histórico
Enlace para leer un pequeño ensayo sobre la figura de Artigas
http://es.calameo.com/read/000030851874ae22e148d
http://es.calameo.com/read/000030851874ae22e148d
viernes, 24 de julio de 2015
miércoles, 15 de julio de 2015
sábado, 20 de junio de 2015
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